martes, 24 de mayo de 2011

El fantasma de Canterville visita la biblioteca

Era una tormentosa tarde de otoño, el fantasma de Canterville estaba sentado en su lúgubre y mugriento sofá, aburrido, como siempre.
- No hay nada que hacer, es un día de estar en casa, ninguno de los humanos sale con este tiempo. -Pensó el fantasma.
- Ya sé, puedo ir a embrujar una biblioteca. – Pensó, dando un salto del sofá al suelo.
El fantasma se fue con paso decidido hasta la puerta, y salió.
- Que buen tiempo, desde luego nunca entenderé a los humanos.- Dijo.
Se fue hasta la biblioteca más cercana.
- Biblioteca Strange – pudo leer el fantasma.
- - Será divertido encantar esta biblioteca. – Dijo el fantasma con tono grave.
- El fantasma esperó a que cerraran, luego entró, vio una gran cantidad de libros de todos los tamaños: grandes, pequeños, normales, enanos… y de todos los colores: verdes, marrones, negros, azules, plateados…
- Había algo en la biblioteca que le resultaba extraño… Muy extraño…
- El fantasma fue primero a descubrir y observar todo lo que se hallaba en la biblioteca.
- Cuando estaba pasando al 3º piso vio un libro, súper, súper pequeño.
- Era muy raro, tenía una funda rosa con un montón de flores y manchas de pintura, en él ponía: RORRET.
El fantasma cogió el libro y siguió buscando.
Casi llegando al 5º piso, vio un libro aun más raro, era morado y tenia un topo azul en la esquina, que extraño, pensó el fantasma. En él estaba escrito: ZUL… Que extraño, volvió a pensar el fantasma. El fantasma abrió el libro y dentro había una nota que decía lo siguiente:

Is serba etse orbil a atse acetoilbib sárecenetrep y acnun sárapacse.

(Que significará, que extraño)
El fantasma cogió el libro morado y se fue, se sentó en una mesa.
Abrió el libro, vio la nota y pasó de hoja.
En ese mismo instante el fantasma de Canterville se desmayó…

-¿Qué ha pasado?, ¿Dónde estoy? -dijo el fantasma anonadado.
Se levantó rápidamente.
Vio dos puertas, las dos exactamente iguales, vio que no podía irse pues estaba en una plataforma en la nada, así que decidió entrar por una puerta, no por elección propia, claro.
- Emm…... Escogeré esa, la de la izquierda, esa del libro morado en el suelo -Dijo el fantasma dándose un respiro.
Vio que el libro morado era igual que el que estaba en la biblioteca, en el que ponía RORRET.
Se acercó a la puerta, cogió lentamente el pomo y…
Cayó.

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