martes, 24 de mayo de 2011

LA PREHISTORIA

Cuando me desperté estaba en una gran jungla.
Me dolía la cabeza y las piernas.
Cuando estove despierto del todo, me levante sobresaltado y empecé ha andar.
Me metí entre unos arbustos y descubrí que había un pequeño riachuelo muy largo.
Me moje la cara y bebí agua.
Cuando me di cuenta había un hombre alto y muy fuerte en la otra parte del riachuelo.
-¿Estas bien amigo?-Me dijo con tono suave.
-Si, gracias.-Conteste.
-¿Cómo te llamas?-Le pregunte
-Robinson Crusoe, ¿y tú?-Me pregunto.
- Simon, Sr.Simon.
-Mucho gusto Simon-Me dijo.
- ¿Sabes donde estamos?-Le pregunte.
-Estamos en la prehistoria, debiste caer por la misma puerta que yo caí.-Me contesto.
-Esas puertas son un engaño, hay muchas repartidas por el mundo.-Dijo dándose un respiro.
-Si quieres puedes venir con migo.-Dijo
-Si, gracias-Conteste alegrado.
Los dos emprendimos el viaje.
Después de pasar el riachuelo Robinson y yo llegamos a una gran cueva rodeada por aves extrañas.
Las aves tenían cuatro patas, una cabeza muy grande y unos colores impresionantes.
Cuando íbamos a entrar en la cueva un ave nos tapo el paso.
-Aparta de ahí ave estúpida-Dije alarmado
-Cruaddd, Cruaddddd, Cruadddd-Gritó.
-He dicho que te apartes-Le repetí.
-jeje jeje-Dijo el ave burlándose de mí.
-Ahora veras-Dije cabreado.
Cogí un palo y le di en toda la cabeza.
-Jajá jajá, Ahora quien ríe.-Dije con tono burlón.
En cuanto lo aparte con el pie entre en la cueva.
Estaba muy oscura, y estaba muy caliente, las paredes ardían.
-Robinson, creo que esto es un volcán.-Dije angustiado.
-Bobadas, esto es una cueva calida, caliente por los rayos de sol que pasan por los agujeros.-Me corrigió Robinson.
-Es verdad-Dije.
Robinson y yo nos acostamos.
-Buenas noche-Dije
-Buenas noche-Dijo Robinson.
Cuando ya estábamos dormidos escuche un ruido, como el de un felino, luego una pisadas, Luego un aliento.
Cogí la linterna de Robin y alumbre.
No podía ser, era imposible….
¡UN TIGRE DIENTES DE SABLE!
-¡Robinson, corre!-Le dije gritando como un loco.
-Debemos salir de aquí.-Dije angustiado y gritando.
En ese momento me desperté.
-Qué bien, solo ha sido un sueño-Dije aliviado.
-Simon, vamos a hacer una gran búsqueda, dicen que hay un tesoro escondido en una planta llamada RORRET, para ser exactos.-Dijo Robin.
-¿¿¿Qué??-Dije anonadado.
Me desperté en pocos minutos.
Luego me puse una mochila.
Fuimos al riachuelo a rellenar unas botellas y empezamos a buscar.
-En esta inscripción dice que esta en el centro del laberinto, que esta en le centro de la isla-Me dijo con una risita tonta entre las palabras.
-Dicen que tiene unos peléalos muy grandes y coloridos y también dicen que todos los insectos van coger su néctar por que dicen que es mágico, también dicen que en el centro de sus petalos hay una puerta que te lleva directo a el lugar donde encontraste la puerta.-Dijo Robin motivado.
-Pues a que esperamos para ir a buscarlo-Dije yo.
-No es tan fácil, hay muchos peligros durante el trayecto, para empezar bichos, dinosaurios y el diente de sable más peligroso de esta era-Dijo Robinson con cara de exhausto.
Robinson y yo empezamos a andar.
Llegamos a una larga colina muy alta.
-Eso, repito eso, ¿eso lo vamos a subir?-Dije yo ya cansado.
-Esto amigo, no es más que el principio.-Dijo Robinson.
Cogimos unas cuerdas de Robinson, nos las atamos a la cintura y empezamos a subir.
Cuando ya por fin estampamos llegando al final vi un bicho de unos 2 metros de alto y 1 metro de ancho, era de un color negro azulado tenia una gran trompa roja, unas alas de dragón y unos colmillos afilados de más de medio metro.
-¡Que es eso!-Grite.
-Nos ha visto. Estamos perdidos, es Mamukanik, el bicho más peligroso del mundo, si te muerde te mata.-Dijo Robin asustado.
Los dos nos metimos en una cueva que había por allí.
Cuando entramos cogimos unas escopetas.
-Simon, ten cuidado, utiliza esta arma-Me dijo Robinson.
Yo cogí el arma suavemente y me dirigí a salir.
-¡¡DISPARA!!!! –Grito Robin.
Boom, boom, boom…
Se oyó un gran estruendo que ahuyento a todos los pájaros.
-Lo e conseguido, lo he matado-Dije alegrado.
-Si, muy bien Simon-Dijo Robin.
Nos fuimos a seguir escalando.
Cuando llegamos a la cima había un gran acantilado con solo un tronco para pasar.
-¿Tendremos que cruzar por ahí?-Dije tragando saliva.
-Animo, lo conseguiremos-Dijo Robinson dándome ánimos.
Cuando terminamos de cruzar por el puente vi algo a lo lejos.
-¡Es la flor!-Dijo yo contentísimo.
Pero lo que yo no vi fue a al diente de sable.
Cuando estaba muy cerca oí un gruñido, era él, el tigre dientes de sable, era un tigre muy grande, con colmillos muy muy largos y puntiagudos, era negro, el unico diente de sable negro, también tenía una palabra escrita en la pata derecha RORRET, que raro.
-Pero si es TERROR, mi diente de sable que se escapo, ¿Cómo esta mi animalito favorito?-Dije yo
Fui corriendo hacía el y lo abrace, el también se acordaba de mí.
Ronroneaba como un gatito.
-Mira Terror tenemos que coger la flor para volver a casar-Dije yo.
Terror asintió y me dejo pasar.
Le di la mano a Robinson y la mano a Terror.
-Quiero volver a casa con Terror y que Robinson Crusoe vulva a irse a su casa-Dije en voz vaja.

Cuando me desperté me dolía todo las manos el cuerpo y la cabeza.
Estaba Terror lamiéndome la cabeza.
-Terror has vuelto con migo.-Grite.
Entonces me fui a la cama y me dormí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario